Libro tradicional vs. bosque ancestral


Amo los bosques y amo la literatura. Esto podría suponer cierta incompatibilidad o, si se quiere, cierta paradoja ¿o no? Sé que lo que voy a exponer a continuación puede restarme popularidad pero -¿qué queréis que os diga?- la vida de un sólo árbol valdría la pena.

Últimamente, vengo haciendo el esfuerzo de leer libros en mi miniportátil. Al principio me costaba y me preocupaba aquello de que los ordenadores, al igual que el onanismo, pueden dejarte ciego (el PP sabe mucho de oftalmología por eso tienen tan buen ojo para elegir a sus cargos) Pensé que, si configuraba un fondo gris para mi Adobe Reader, mis ojos sufrirían menos -el tamaño de la letra del texto no era problema porque es infinitamente mejor que el de cualquier libro así como la nitidez de las letras ya que puedes configurar tu tarjeta gráfica en modo de lectura-. Así lo hice, pues, y el resultado fue sorprendente. Desde entonces, leo asiduamente en mi PC todo tipo de libros que, he de confesar, me descargo ilegalmente de internet; libros a los que, por otro lado, no tendría posibilidad de acceso ya que son difíciles de encontrar o están descatalogados (Las crónicas de Corum, por ejemplo). Además, es mucho más cómodo: mis manos están libres (no penséis mal), puedo estar en cualquier postura cómoda, etc.

En mi opinión, aferrarse al formato libro no supone más que un ejercicio de la nostalgia y de cierto fetichismo al que, por supuesto, yo tampoco me sustraigo ya que escribo esto junto a un libro de Pearl S. Buck muy "mono" por su encuadernación llena de florecillas silvestres que estoy leyendo durante mis "vacaciones". Aferrarse al papel, en general, es un atraso y un acto autodestructivo en sentido pleno. ¿Cuánto papel desperdiciamos al día? ¿Cuántas facturas duplicadas, triplicadas, que ya existen en bancos informáticos caen en nuestras manos tras habernos sido enviadas previamente a nuestro email? ¿Cuántas hojas con apenas unas líneas acaban en las papeleras de nuestros alumnos? Miles, millones y detrás de cada una de ellas hay un árbol que cae, un poquito menos de oxígeno en esta nuestra morada temporal.

Opino, además, que los libros son un incordio; la mayoría de ellos sólo te los lees una vez pues, parafraseando a Somerset Maughan en La servidumbre humana, todo lo que te pueda llegar de un libro te llegará en la primera lectura ya que la segunda sólo será una constatación de la primera. Equivocado o no, seguramente este autor se vio con el problema de almacenar un montón de textos que con el tiempo amarillearían -un fetichista diría que se nimbarían de oro-y ocuparían un espacio en el que cabrían no sólo todos los libros del mundo sino en el que cupieren todos los por venir.

Como conclusión, pienso que el debate está más que superado ya que, al igual que pasamos del rollo de papiro al de vitela y del rollo a los códices y otra vez de la vitela al papel, en esta ocasión toca pasar del papel a unas pantallas de plasma o de LEDS que día a día serán mejoradas; todo ello, para alegría y solaz de todos los que amamos los bosques y la literatura. Pero, no sufráis, porque siempre quedarán reliquias para los amantes de las antigüedades.

Luis F. Güemes.
En Alicante, a 18 de abril de 2010.

3 comentarios:

Narkia dijo...

Tranquilo que esto no te resta popularidad (anda que tú también...)Supongo que tu opinión es de lo más acertada, pero a mis libros no se les acaba la batería, ¿sabes?.Me los puedo llevar a la playa sin el peligro de que se me estropen cuando los deje en la arena (cosa que procuro no hacer). Y por último, más que nada porque no tengo ganas de "enrrollarme más" cuando hace un sol espléndido y me tumbo en el cesped, el libro no me deslubra, puedo leer perfectamente sus letras.
Llámame fetichista o no, pero mientras tanto, prefiero tener en mi mesilla de noche un libro, no un ordenador.
Saludos a tod@s!!!

Luis dijo...

Vaya, vaya! Buena respuesta pero ¿no crees que tanto el tema de la batería como el de los reflejos serán solucionados? Actualmente las pantallas (al menos las caras) llevan incorporado un modo antireflejos -no quiero decir marcas- y las baterías cada vez duran más: ¡fíjate en la de tu móvil que antes tenías que cargar dos veces al día! En lo de la playa tienes toda la razón porque el salitre y la arena son enemigos acerrimos de los circuitos electrónicos. En fin, tienes todo el derecho a elegir quedarte con el formato antiguo y lo respeto porque esta elección creo que forma parte de tu forma de ser y de vivir. Mil gracias por tu aportación.

Narkia dijo...

Ay, Luis!supongo que esos problemas serán solucionados y en cuanto a lo de las pantallas "caras", sabemos que siguen reflejándose (más que nada porque estuve como una semana buscándote un digital book) y se me quitaron las ganas al leer lo descontenta que estaba la gente. En fin, cuando vayas a cualquier lado asegurate de encontrar un enchufe, no sea que te fastidien el final de la historia.
Ya lo discutiremos cara a cara.
Un besooo a tod@s.
Narkia

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