Una reflexión sobre mi experiencia con las nuevas tecnologías

He de comenzar admitiendo el hecho de que, en mi opinión, no estoy demasiado avezado en el uso de las herramientas que nos ofrecen las nuevas tecnologías. Además, hay algunas que he estado usando durante largo tiempo de las que desconozco la nomenclatura que le otorgan los expertos como, por ejemplo, las folcsonomías –término que remite al uso de etiquetas y que acabo de descubrir leyendo la wikipedia-. Con todo, es claro que en una carrera como Filología hispánica, en la que hay que entregar constantemente trabajos redactados a ordenador, he hecho un uso exhaustivo del procesador de textos más popular, es decir, del programa Word que se encuentra inserto dentro del paquete office de Microsoft. Además, he intentado sacarle el máximo provecho a las herramientas que éste ofrece llegando a desenvolverme en su entorno con aceptable comodidad y efectividad. En este sentido, también he hecho uso del programa Excel, ya no por motivos académicos sino laborales.
Por otro lado, desde el año pasado –año en el que volví a retomar mis estudios tras cuatro años de abandono- me he visto obligado a realizar numerosos power point para diferentes asignaturas. Este año, se incrementó la realización obligatoria de éstos en el Máster de educación secundaria ya que se exigían para cada presentación de trabajos. Tengo, pues, una doble perspectiva sobre esta herramienta: la del usuario y la del creador; como usuario, he visto a profesores que hacen una utilización adecuada del recurso al servirse de éste como apoyo a lo que están exponiendo o explicando y a otros que parecían utilizarlo más para no olvidarse de lo que tenían que decir que como apoyo o ampliación de nada, ya que sus clases eran una repetición sistemática de lo que la pantalla de clase mostraba; como creador, he de declarar que, aunque me parece una herramienta útil que nos puede ahorrar tiempo y ejemplificar mejor nuestras exposiciones en distintos contextos, aún no domino bien la técnica ni he desarrollado un modus operandi a la hora de ponerme a confeccionar uno.
En lo que respecta a las redes sociales, he tenido mis escarceos con algún que otro foro de debate de los que siempre he salido desencantado por diversos y distintos por motivos –creo que a este tipo de comunicación debemos de llamarla asincrónica-, fui administrador de un canal de IRC Hispano –comunicación sincrónica- y, como todos vosotros, he hecho uso del Messenger, el cual me pone muy nervioso hasta el punto de considerarle una invasión de mi privacidad. También hago uso diario del correo, etc.
Creo que en el siguiente punto tendría que hablar de Web 2.0, así que lo haré y os relataré mis navegaciones por estos vastos espacios cibernéticos. Hablar de por dónde navega uno en internet es casi como sentarse frente a un sacerdote para referirle “padre confieso que he pecado”, pero no esperéis demasiada sinceridad porque la confesión más picante que leeréis es que miro a diario el horóscopo, que era algo que muchos hacían antiguamente en los periódicos. En general, me quedo bastante desencantado cada vez que busco un contenido por internet ya que la mayoría de las veces lo que hallo es superficial y conocido cuando no pueril. Podríais decirme que busco mal y tendría que daros la razón pero opino que aunque google es una herramienta efectiva en cuanto a la cantidad es una herramienta muy poco efectiva en cuanto a la calidad. Una mención aparte merecen las web universitarias como la Biblioteca Cervantes virtual y otras donde los contenidos pasan bajo el tamiz de reputados expertos. Por otro lado, últimamente entro mucho en la página conocida por el nombre de series yonkis donde disfruto muchísimo viendo tanto series antiguas como otras nuevas que por horario o recursos no puedo ver en la televisión convencional –Sí, lo reconozco: soy adicto a las series y no quiero que me curéis; aunque tenga que sacrificar unas cuantas lecturas, merece la pena ver como Sam y Dean Winchester vencen día tras día a un mal que no cesa de crecer-
Por último, he de confesar que utilizo herramientas de intercambio de archivos o, lo que es lo mismo, que me bajo todo lo que puedo de la red: películas, música, programas, etc. El programa que más utilizo es el U-Torrent ya que muchas veces los enlaces torrent te remiten a páginas donde las descargas son directas y, por lo tanto, más rápidas. Gracias al intercambio de archivos he llegado a tener la discoteca que desde muy joven soñé y, aunque me va el fetichismo de las carátulas y las cajas de CD, disfruto muchísimo cada vez que, al abrir la carpeta música de mi disco duro, veo las discografías de AC/DC, Deep Purple, Led Zeppelin, Barón Rojo, etc.
Espero haber hecho un mapa lo suficientemente representativo de mi periplo vital por internet. Lo expuesto es la verdad, una verdad desnuda de terminología que ni conozco ni domino aunque pudiera cortar y pegarla aquí. Mas, supongo que todo eso lo aprenderé en la asignatura Investigación, innovación y uso de las TICs en la Enseñanza de la lengua y la literatura.
Os agradece vuestra atención,
Luis F. Güemes Suárez.

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1 comentario:

José Rovira Collado dijo...

Un estupendo resumen de lo que denominaremos "nivel usuario", aunque no sepa muy bien qué significa. Posiblemente las competencias que describes hace varios años te situarían en "usuario avanzado" o "nivel experto", aunque tampoco sepa bien qué quiere decir. Estoy Interesante la reflexión sobre las presentaciones, que por eso las incluyo un día como debate y otro día os pasaré un artículo sobre Palabras y Puntos de Poder. Y muy bien por investigar sobre el concepto Folcsonomías. Recuerda etiquetar también tu entrada con tu nombre y/o apellido.
Estoy contento porque creo que aprenderemos cosas nuevas en el curso.

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